Calculadora de precios de opciones Black-Scholes España
Calculadora Black-Scholes: valora opciones call y put europeas a partir del precio de la acción, el precio de ejercicio, el plazo, el tipo y la volatilidad.

Para qué sirve
La calculadora Black-Scholes valora una opción call y put europea sobre un activo sin dividendos. Introduzca el precio de contado, el precio de ejercicio, el tiempo hasta el vencimiento, el tipo libre de riesgo y la volatilidad para ver el valor teórico justo de cada contrato.
Fuentes de datos y parámetros
Esta calculadora utiliza fórmulas financieras estándar y funciona íntegramente en tu navegador. No necesita datos externos: el resultado se calcula solo a partir de los valores que introduces arriba.
Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.
La fórmula
call = S·N(d1) − K·e^(−rT)·N(d2), con d1 = (ln(S/K) + (r + v²/2)T) / (v√T) y d2 = d1 − v√T
Cómo funciona
El modelo descuenta el precio de ejercicio al tipo libre de riesgo y pondera la probabilidad de que la opción termine dentro del dinero, representada por los términos de la distribución normal N(d1) y N(d2). El valor del call es el contado por N(d1) menos el ejercicio descontado por N(d2); el put se deriva de la paridad put-call.
Dónde se utiliza
- Estimar la prima justa de una opción sobre acciones antes de operar
- Ver cómo la volatilidad y el vencimiento cambian el valor de una opción
- Comparar los precios de mercado con una referencia teórica
Ejemplo práctico
Una acción cotiza a 100,00 € con un ejercicio de 100,00 €, un año hasta el vencimiento, un tipo libre de riesgo del 5% y una volatilidad del 20%. El modelo valora el call en … y el put en …, con un d1 de ….
Qué hace la calculadora Black-Scholes
Valora una opción call y una put europeas sobre un activo sin dividendos. Con cinco datos (el precio de contado, el precio de ejercicio, el tiempo hasta el vencimiento, el tipo libre de riesgo y la volatilidad) devuelve el valor teórico de cada contrato. Este modelo hizo de la valoración de opciones un cálculo repetible y sigue siendo la base de los mercados de derivados.
Obtienes una cifra basada en un modelo que puedes comparar con el precio cotizado, y esa comparación es el punto de partida de casi cualquier estrategia con opciones.
El origen del modelo
Fischer Black y Myron Scholes lo publicaron en 1973, con aportaciones importantes de Robert Merton, y dieron a los operadores una ecuación cerrada para el valor de una opción. Hasta entonces se valoraban con criterio personal y reglas aproximadas; desde entonces bastaba introducir magnitudes observables para obtener un valor defendible. Merton y Scholes recibieron por este trabajo el Premio Nobel de Economía de 1997; Black había muerto dos años antes y no pudo compartirlo.
La idea central es que el resultado de una opción puede replicarse negociando de forma continua el activo subyacente y un bono sin riesgo. Si esa réplica es posible, la opción tiene que valer lo que cuesta la cartera replicante, porque de lo contrario habría un beneficio sin riesgo. Es el argumento de ausencia de arbitraje, y por eso el rendimiento esperado de la acción no aparece en la fórmula.
Cómo funciona la fórmula
La calculadora evalúa la ecuación en dos pasos. Primero calcula dos términos, d1 y d2:
- d1 mide cuánto está la opción dentro del dinero, ajustado por la deriva del tipo libre de riesgo y por la volatilidad durante la vida restante.
- d2 es d1 menos la volatilidad multiplicada por la raíz cuadrada del tiempo.
Estos términos pasan por la función de distribución normal estándar acumulada, N(d1) y N(d2), que los convierte en probabilidades entre cero y uno. N(d2) es la probabilidad neutral al riesgo de que un call termine dentro del dinero. El valor del call es el precio de contado multiplicado por N(d1), menos el precio de ejercicio descontado al tipo libre de riesgo y multiplicado por N(d2). El valor del put se obtiene con la paridad put-call, la relación fija que une ambos contratos. La calculadora muestra también d1 para que veas el mecanismo además del resultado.
Los cinco datos y su efecto
- Precio de contado. El precio actual del activo. Si sube, el call vale más y el put menos.
- Precio de ejercicio. El precio acordado. Si sube, el call vale menos y el put más.
- Tiempo hasta el vencimiento. Más tiempo deja más margen para que el precio se mueva, lo que encarece calls y puts.
- Tipo libre de riesgo. Un tipo más alto sube ligeramente el call y baja el put, a través del descuento del precio de ejercicio.
- Volatilidad. El dato que más influye. Una volatilidad mayor encarece el call y el put, porque una dispersión más amplia de resultados tiene valor cuando la pérdida se limita a la prima.
Si cambias cualquiera de ellos, el resultado se actualiza y puedes ver cómo influye cada factor en el valor.
Por qué pesa tanto la volatilidad
Es el único dato que no se puede observar directamente. El contado, el precio de ejercicio, el plazo y el tipo se conocen o cotizan; la volatilidad hay que estimarla. Por eso los operadores suelen usar el modelo al revés: introducen el precio de mercado de una opción y despejan la volatilidad que lo justificaría. Esa cifra es la volatilidad implícita, una de las más vigiladas del mercado de opciones.
Como el modelo es muy sensible a la volatilidad, pequeños cambios en tu estimación producen grandes cambios de precio. Cuando el resultado del modelo no coincide con el precio cotizado, la diferencia suele deberse a supuestos de volatilidad distintos más que a un precio equivocado.
Cómo usar los resultados
El resultado es una referencia teórica, no un precio garantizado. El modelo se apoya en supuestos que los mercados solo cumplen en parte: volatilidad constante, sin dividendos, sin costes de transacción y negociación continua. Donde fallan, el precio del modelo y el de mercado se separan, y esa diferencia también da información.
La calculadora resulta más útil para comparar y explorar:
- Cambia la volatilidad para ver qué parte del precio de una opción es valor temporal derivado de la incertidumbre.
- Acorta el plazo y mira cómo baja el precio: es la erosión temporal que sufren las posiciones compradas.
- Mueve el precio de ejercicio por encima y por debajo del contado para ver cómo cambia el peso del valor intrínseco frente al valor temporal.
Errores habituales
- Usar una volatilidad mal estimada. Una cifra anual deducida del movimiento de un solo día no es fiable; usa una estimación que cubra toda la vida restante de la opción.
- Ignorar los dividendos. Esta versión no los contempla. Aplicada sin ajuste a una acción o un índice con dividendos altos, sobrevalora el call e infravalora el put.
- Tomar el modelo por la realidad. Black-Scholes es útil como referencia coherente y transparente que todo el mundo calcula igual, no como verdad.
Qué se aprende con el modelo
Al ajustar los datos y ver cómo responden el call y el put, se entiende por qué el tiempo, la incertidumbre y los tipos tienen precio, y por qué comprar una opción es en buena parte apostar por la volatilidad. Esa intuición sirve para cualquier decisión con opciones aunque la cifra concreta de la pantalla cambie.
Este artículo es información general y no constituye asesoramiento financiero.
Acerca de esta calculadora Black-Scholes
Usa esta calculadora Black-Scholes para obtener al instante una estimación basada en los datos que introduces. Ajusta los campos según tu situación o consulta todas nuestras calculadoras para planificar el siguiente paso.
