Calculadora de VAN España
Calculadora de VAN: descuenta los flujos futuros a hoy, resta la inversión inicial y comprueba si un proyecto crea valor a tu rentabilidad exigida.

Para qué sirve
La calculadora de VAN descuenta los flujos futuros de un proyecto a su valor de hoy y resta la inversión inicial, mostrando si el proyecto crea valor a tu tasa de rentabilidad exigida.
Fuentes de datos y parámetros
Esta calculadora utiliza fórmulas financieras estándar y funciona íntegramente en tu navegador. No necesita datos externos: el resultado se calcula solo a partir de los valores que introduces arriba.
Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.
La fórmula
VAN = Σ CFt ÷ (1 + r)^t − inversión inicial, donde r es la tasa y t el año
Cómo funciona
El flujo de cada año se divide por (1 + tasa) elevado al número del año, lo que reduce el dinero lejano a su valor actual. Esos valores actuales se suman y se deduce la inversión inicial para obtener el valor actual neto.
Dónde se utiliza
- Decidir si un proyecto o inversión merece financiación
- Comparar proyectos con horizontes distintos en igualdad de condiciones
- Comprobar la sensibilidad de la decisión a la tasa de descuento elegida
Ejemplo práctico
Un proyecto requiere 100.000,00 € por adelantado y devuelve 30.000,00 € al año durante 5 años. Descontados al 10%, los flujos valen hoy …, el valor actual neto es … y el proyecto supera el umbral.
Qué hace la calculadora de VAN
Responde a si un proyecto vale más de lo que cuesta. Toma el dinero que se espera que genere en los años futuros, pasa cada importe a lo que vale hoy y compara el total con lo que tienes que invertir al principio. Si el dinero futuro, en términos de hoy, vale más que la inversión, el valor actual neto es positivo y el proyecto crea valor. Si vale menos, el VAN es negativo y el proyecto destruye valor a la rentabilidad que exiges.
Equipos financieros, empresarios e inversores la usan para decidir entre distintos usos del dinero. Tanto si valoras una máquina nueva como una campaña de marketing, un inmueble o una participación en una empresa, el VAN mide todas las opciones en la misma unidad: el valor de hoy.
Por qué el dinero futuro vale menos
El VAN se apoya en el valor temporal del dinero. Un euro hoy vale más que un euro prometido dentro de cinco años, por tres razones. Podrías invertir el euro de hoy y obtener una rentabilidad, así que esperar tiene un coste de oportunidad. La inflación reduce lo que el dinero puede comprar. Y un pago futuro tiene riesgo: puede llegar tarde, ser menor o no llegar.
Para recoger todo eso, el VAN aplica una tasa de descuento, el porcentaje anual que refleja cuánto valoras el dinero ahora frente a más tarde. Cada flujo futuro se divide entre uno más esa tasa, elevado al número de años que faltan para cobrarlo. El dinero a dos años se descuenta dos veces y el de cinco años, cinco: cuanto más lejos está un pago, menor es su valor actual.
La fórmula
VAN = suma del flujo de cada año ÷ (1 + r) elevado al número del año, menos la inversión inicial.
Aquí r es la tasa de descuento en decimal. La herramienta recorre cada año, descuenta su flujo, suma los importes descontados para obtener el valor actual de todos los flujos y resta la inversión inicial. Además del VAN, muestra el valor actual de los flujos y un índice de rentabilidad.
Cómo usar la calculadora
- Introduce la inversión inicial, el dinero que comprometes al principio.
- Introduce el flujo anual que esperas que devuelva el proyecto cada año.
- Introduce la tasa de descuento que refleja tu rentabilidad exigida.
- Introduce el número de años que dura el proyecto.
La herramienta muestra el valor actual neto, el valor actual de los flujos y el índice de rentabilidad, con un gráfico que compara la inversión con los flujos descontados.
Esta versión supone un flujo anual constante, un punto de partida razonable para una primera aproximación. Los proyectos reales suelen tener flujos irregulares, pero un importe estable basta para decidir si una idea merece un análisis más detallado.
Cómo leer el resultado
Lo primero es el signo del VAN. Un número positivo significa que el proyecto supera tu rentabilidad exigida, así que aceptarlo debería crear valor. Uno negativo significa que los flujos no justifican la inversión a esa tasa, y normalmente el proyecto se rechaza o se replantea. Un VAN cercano a cero indica que el proyecto gana casi exactamente tu rentabilidad exigida.
El índice de rentabilidad divide el valor actual de los flujos entre la inversión, así que mide el valor creado por cada unidad comprometida. Dos proyectos pueden tener VAN positivo, pero el de mayor índice rinde más por euro invertido, y eso importa cuando el capital no llega para todo.
La tasa de descuento decide mucho
Ningún otro dato pesa tanto. Si subes la tasa, los flujos futuros se descuentan más y el VAN baja; si la bajas, los mismos flujos valen más. Como la tasa refleja un juicio sobre la rentabilidad exigida y el riesgo, conviene probar varias en lugar de darla por fija.
Un buen hábito es calcular con tres tasas: una alta y prudente, una central y una baja y optimista. Si el proyecto sigue en positivo con las tres, la decisión es sólida. Si pasa de positivo a negativo dentro de un rango plausible, el resultado depende del supuesto, y hay que pensar mejor qué tasa refleja de verdad el riesgo.
Errores comunes
- Elegir la tasa de descuento a la ligera. Debe corresponder al riesgo del proyecto; una tasa baja en un proyecto arriesgado infla el resultado.
- Ignorar los flujos fuera del modelo. Si el proyecto sigue generando dinero después de los años que introduces, cortarlo antes lo infravalora; si los flujos se acaban antes, lo sobrevalora.
- Confundir flujo de caja con beneficio. El VAN trabaja con flujos, no con beneficio contable, y las partidas que no son caja o los desfases de tiempo hacen que no coincidan.
- Descontar la inversión inicial. El desembolso inicial ocurre hoy y no se descuenta; solo se descuentan los flujos futuros.
Del número a la decisión
La calculadora convierte una impresión vaga sobre si algo compensa en una cifra basada en el valor temporal del dinero. Úsala para filtrar ideas, comparar opciones con el mismo criterio y ver cuánto cambia la decisión al mover la tasa de descuento, sin olvidar que el resultado es tan bueno como tus estimaciones de flujo.
Este artículo es solo información general y no constituye asesoramiento financiero.
Acerca de esta calculadora VAN
Usa esta calculadora VAN para obtener al instante una estimación basada en los datos que introduces. Ajusta los campos según tu situación o consulta todas nuestras calculadoras para planificar el siguiente paso.
