Calculadora de rentabilidad bruta del alquiler España

Rentabilidad bruta alquiler 2026: divide la renta anual entre el precio de compra de tu vivienda arrendada y ve lo que rinde. Gratis y con ejemplo práctico.

Calculadora de rentabilidad bruta del alquiler España
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Rentabilidad bruta —
Renta anual —

Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.

Para qué sirve

Esta herramienta calcula la rentabilidad bruta de una vivienda en alquiler: el porcentaje que representa la renta anual sobre el precio que pagaste por el inmueble, antes de gastos e impuestos.

Fuentes de datos y parámetros

Esta calculadora utiliza fórmulas financieras estándar y funciona íntegramente en tu navegador. No necesita datos externos: el resultado se calcula solo a partir de los valores que introduces arriba.

Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.

La fórmula

Renta anual = renta mensual x 12 · Rentabilidad bruta = renta anual / precio de compra x 100

Cómo funciona

La herramienta multiplica la renta mensual por doce para obtener la renta anual y la divide entre el precio de compra. El resultado se muestra como porcentaje, la medida más rápida para comparar oportunidades de inversión.

Dónde se utiliza

  • Comparar de un vistazo varias viviendas en alquiler
  • Valorar si el precio de compra encaja con la renta esperada
  • Tener un punto de partida antes de calcular la rentabilidad neta

Ejemplo práctico

Para una vivienda de 150.000,00 € que se alquila por 750,00 € al mes, la renta anual es … y la rentabilidad bruta alcanza el ….

Rentabilidad bruta alquiler: esta herramienta te da una estimación rápida y precisa. Introduce tus datos arriba para ver el resultado al instante.

Calculadora de rentabilidad bruta del alquiler

La rentabilidad bruta del alquiler es la primera cifra que cualquier inversor mira antes de comprar una vivienda para alquilarla. Responde a una pregunta muy concreta: cuánto renta el inmueble al año en relación con lo que cuesta. Esta herramienta convierte esa idea en un porcentaje claro a partir de dos datos que casi siempre conoces: el precio de compra y la renta mensual que esperas cobrar.

El objetivo es darte un punto de partida sólido en segundos. En lugar de estimar a ojo si una operación es interesante, obtienes un número comparable que puedes poner al lado de otras viviendas, de un depósito bancario o de cualquier otra inversión. Es una cifra sencilla, pero bien entendida evita muchos errores.

Qué mide exactamente la rentabilidad bruta

La rentabilidad bruta relaciona los ingresos anuales por alquiler con el precio de compra de la vivienda. No descuenta gastos ni impuestos, de ahí el adjetivo bruta. Es, por tanto, una foto optimista del retorno, porque muestra todo lo que entra sin restar nada de lo que sale.

Su gran ventaja es la simplicidad. Como solo intervienen dos variables, resulta muy fácil de calcular y de comparar entre distintos inmuebles. Si una vivienda ofrece un 6 por ciento y otra un 4 por ciento, sabes de inmediato cuál genera más renta por cada euro invertido, aunque después haya que afinar con los gastos reales de cada una.

Cómo se calcula paso a paso

El cálculo tiene dos pasos. Primero se obtiene la renta anual multiplicando la renta mensual por los doce meses del año. Después se divide esa renta anual entre el precio de compra y se multiplica por cien para expresarla en porcentaje.

Con un ejemplo se ve claro. Imagina una vivienda que compras por 150.000 euros y que alquilas por 750 euros al mes. La renta anual es de 9.000 euros. Al dividir 9.000 entre 150.000 y multiplicar por cien, obtienes una rentabilidad bruta del 6 por ciento. Ese 6 por ciento es lo que rinde tu dinero cada año solo por el alquiler, antes de cualquier gasto.

Por qué es solo el primer paso

La palabra bruta es una advertencia. Esta cifra no tiene en cuenta ninguno de los costes que asume el propietario de una vivienda alquilada. No aparecen el IBI, la cuota de la comunidad, el seguro del hogar, el mantenimiento, las posibles reparaciones ni los meses en que la vivienda está vacía entre inquilinos. Tampoco incluye los impuestos que pagas por el rendimiento del alquiler.

Todos esos gastos reducen el retorno real, a veces de forma notable. Por eso la rentabilidad bruta sirve para descartar y para comparar rápido, pero nunca para decidir. Una vivienda con una rentabilidad bruta atractiva puede tener una comunidad muy cara o necesitar una reforma importante que hunda la rentabilidad neta. La cifra bruta abre la puerta al análisis; la neta la cierra.

Qué rentabilidad bruta buscar

No existe un número mágico válido para todo el país. En ciudades grandes y consolidadas, con precios de compra altos, es habitual ver rentabilidades brutas más bajas, porque el mercado descuenta la seguridad y la posible revalorización. En zonas con precios de compra más contenidos suelen aparecer rentabilidades brutas más altas, a cambio de más riesgo de impago o de rotación de inquilinos.

Como referencia orientativa, una rentabilidad bruta por debajo del 4 por ciento suele considerarse baja, una entre el 5 y el 7 por ciento se percibe como equilibrada y una por encima del 8 por ciento es alta. Pero el dato solo cobra sentido cuando lo comparas con otras opciones del mismo mercado y con el coste de tu financiación si compras con hipoteca.

Incluir o no los gastos de compra

Existe un pequeño debate sobre qué precio usar en el denominador. La versión más estricta emplea solo el precio de compra de la vivienda. Sin embargo, tu inversión real incluye también los gastos asociados a la operación: impuestos como el ITP o el IVA, la notaría, el registro y la gestoría.

Si sumas esos gastos al precio, obtienes una rentabilidad bruta algo más baja pero más honesta, porque refleja todo el dinero que has puesto sobre la mesa. Ambas formas son validas siempre que seas coherente al comparar viviendas: usa siempre el mismo criterio para todas, de lo contrario las comparaciones dejan de tener sentido.

Para quién es útil esta herramienta

  • Inversores particulares que valoran comprar una vivienda para alquilarla y quieren un primer filtro rápido
  • Propietarios actuales que desean saber qué rentabilidad les da su piso frente al precio al que podrían venderlo
  • Personas que dudan entre alquilar o vender una vivienda heredada o que ya no usan
  • Cualquiera que quiera comparar el alquiler con otras formas de invertir sus ahorros

Cómo sacarle más partido

Empieza con el precio y la renta reales de la vivienda que analizas y anota la rentabilidad bruta. Repite el cálculo con otras viviendas que estés considerando para tener una tabla comparativa. Una vez que tengas los candidatos que superan tu umbral mínimo, pasa a la rentabilidad neta descontando IBI, comunidad, seguros y el impacto fiscal del alquiler.

Recuerda que la rentabilidad bruta ignora la revalorización del inmueble, que en algunas zonas puede ser una parte importante del retorno total, y también el efecto de la hipoteca si compras financiado. Usa esta cifra como lo que es: una brújula que te orienta al principio del camino, no el mapa completo de la inversión.

Esta es información general para planificar y comparar y no constituye asesoramiento financiero.

Acerca de esta herramienta: rentabilidad bruta alquiler

Rentabilidad bruta alquiler: usa esta herramienta para obtener al instante una estimación basada en los datos que introduces. Ajusta los campos según tu situación o consulta todas nuestras calculadoras para planificar el siguiente paso.

Frequently asked questions

¿Qué es la rentabilidad bruta del alquiler?
Es el porcentaje que representa la renta anual que cobras por una vivienda sobre el precio que pagaste al comprarla. Se calcula antes de descontar gastos, impuestos o periodos sin inquilino, por lo que es una cifra orientativa. Sirve como primer filtro para saber si una inversion inmobiliaria merece un analisis más detallado y para comparar de forma rápida varias oportunidades que tengas sobre la mesa.
¿Cómo se calcula la rentabilidad bruta?
Primero se multiplica la renta mensual por doce para obtener la renta anual. Después se divide esa renta anual entre el precio de compra y se multiplica por cien para expresarlo en porcentaje. Por ejemplo, una vivienda de 150.000 euros que se alquila por 750 euros al mes genera 9.000 euros al año y ofrece una rentabilidad bruta del 6 por ciento. Es una operación sencilla que puedes repetir con cualquier inmueble.
¿Qué diferencia hay entre rentabilidad bruta y neta?
La rentabilidad bruta solo tiene en cuenta la renta y el precio de compra. La rentabilidad neta descuenta además gastos como el IBI, la comunidad, los seguros, el mantenimiento y los impuestos sobre el rendimiento del alquiler. La neta siempre es menor que la bruta y refleja mejor el dinero que realmente te queda. La bruta es útil para comparar, pero nunca debe ser la única cifra en la que bases una decision.
¿Qué rentabilidad bruta se considera buena en España?
Depende mucho de la ciudad y del tipo de inmueble, pero como referencia general una rentabilidad bruta por debajo del 4 por ciento suele ser baja, entre el 5 y el 7 por ciento se considera razonable y por encima del 8 por ciento es alta, aunque a veces conlleva más riesgo o zonas menos consolidadas. El dato cobra sentido cuando lo comparas con alternativas del mismo mercado.
¿Debo incluir los gastos de compra en el precio?
Para una rentabilidad bruta estricta se usa solo el precio de compra. Sin embargo, si quieres una cifra más realista puedes sumar al precio los gastos de la operación, como impuestos, notaria, registro y gestoria, porque forman parte de tu inversion total. Al aumentar el denominador, la rentabilidad bruta baja ligeramente y se acerca más al retorno real de tu dinero desde el primer día.
¿La rentabilidad bruta tiene en cuenta la revalorizacion?
No. La rentabilidad bruta mide solo los ingresos por alquiler frente al precio, no el aumento del valor de la vivienda con el tiempo. La revalorizacion es otra fuente de rentabilidad que puede ser importante en zonas con demanda creciente, pero es incierta y no esta garantizada. Por eso conviene analizar por separado la renta que genera el inmueble y la posible ganancia por la venta futura.
¿Por qué es solo el primer paso?
La palabra bruta es una advertencia. Esta cifra no tiene en cuenta ninguno de los costes que asume el propietario de una vivienda alquilada. No aparecen el IBI, la cuota de la comunidad, el seguro del hogar, el mantenimiento, las posibles reparaciones ni los meses en que la vivienda está vacía entre inquilinos. Tampoco incluye los impuestos que pagas por el rendimiento del alquiler. Todos esos gastos reducen el retorno real, a veces de forma notable.
¿Cómo sacarle más partido?
Empieza con el precio y la renta reales de la vivienda que analizas y anota la rentabilidad bruta. Repite el cálculo con otras viviendas que estés considerando para tener una tabla comparativa. Una vez que tengas los candidatos que superan tu umbral mínimo, pasa a la rentabilidad neta descontando IBI, comunidad, seguros y el impacto fiscal del alquiler.

Sobre el autor

Taha Kheirandish

Escrito y revisado por

Taha Kheirandish

Estudiante de economía e investigador independiente

Taha Kheirandish lee los códigos fiscales como otros leen mapas: para averiguar adónde lleva realmente un sistema, y no adónde dice que lleva.

Estudia economía y su trabajo aquí es comparativo por diseño. El complemento por retrasar la jubilación en Quebec, la deducción por desplazamiento en Alemania, el tope de subida del alquiler en los Países Bajos: cada una es una decisión sobre cómo debe moverse el dinero, y cada una se lee distinta cuando se pone junto a otras ocho. Construye y comprueba estas calculadoras en nueve mercados a partir de fuentes primarias: la norma antes que un resumen, la circular del ministerio antes que la noticia que la cita.

Ese es también el criterio editorial del sitio. Cada tipo, cada umbral y cada tramo lleva aquí el documento del que se leyó y la fecha en que entra en vigor, y se revisa cuando cambia la ley, no cuando alguien se da cuenta.

Es investigador, no asesor colegiado, y nada de este sitio es asesoramiento financiero personalizado. Son cálculos hechos con cuidado y con las fuentes a la vista, para que pueda comprobarlos y llevárselos a quien sí pueda asesorarle.

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