Calculadora del IBI España

Para calcular el IBI 2026 de tu vivienda, introduce el valor catastral, el tipo municipal y las bonificaciones y obtén la cuota. Gratis, rápido y sin registro.

Calculadora del IBI España
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Cuota del IBI —
Tipo aplicado —

Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.

Para qué sirve

Esta herramienta calcula la cuota anual del IBI (Impuesto sobre Bienes Inmuebles) que pagas por tu vivienda o local, a partir del valor catastral, el tipo de gravamen de tu ayuntamiento y las bonificaciones a las que tengas derecho.

Fuentes de datos y parámetros

Esta calculadora utiliza fórmulas financieras estándar y funciona íntegramente en tu navegador. No necesita datos externos: el resultado se calcula solo a partir de los valores que introduces arriba.

Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.

La fórmula

Cuota bruta = valor catastral x tipo municipal / 100 · Cuota del IBI = cuota bruta x (1 menos bonificación / 100)

Cómo funciona

La herramienta aplica el tipo municipal al valor catastral para obtener la cuota bruta y después descuenta la bonificación que indiques, mostrándote la cuota final que aparecera en el recibo.

Dónde se utiliza

  • Estimar el recibo anual del IBI antes de comprar una vivienda
  • Comprobar si la cuota del recibo está bien calculada
  • Ver cuánto ahorras con una bonificación municipal

Ejemplo práctico

Con un valor catastral de 100.000,00 € y un tipo municipal del …, la cuota del IBI es de … al año.

Calcular el IBI con esta herramienta

Calcular el IBI de tu vivienda te permite anticipar uno de los gastos fijos más importantes de ser propietario en España. Esta calculadora traduce la fórmula oficial del Impuesto sobre Bienes Inmuebles a un importe concreto: introduces el valor catastral del inmueble, el tipo de gravamen que aplica tu ayuntamiento y, si tienes derecho, la bonificación que te corresponde, y obtienes al instante la cuota anual que verás reflejada en el recibo.

El objetivo es convertir un tributo que muchos propietarios reciben ya calculado en un número que puedas comprobar y planificar tú mismo. En lugar de esperar a que llegue el recibo, puedes estimar el coste antes de comprar una vivienda, verificar que la cuota que te cobran es correcta o comparar lo que pagarías en distintos municipios.

Qué es el IBI

El IBI es un impuesto municipal de titularidad, lo que significa que se paga por el hecho de ser propietario de un inmueble, no por usarlo ni por obtener rentas de él. Grava viviendas, locales comerciales, plazas de garaje, trasteros, naves industriales y fincas rústicas. El sujeto pasivo es quien figure como titular a 1 de enero de cada ejercicio, de modo que si compras una casa el 2 de enero, el IBI de ese año corresponde en principio al vendedor, aunque es habitual pactar un reparto en la compraventa.

Al tratarse de un tributo local, la gestión y el cobro corresponden al ayuntamiento o al organismo de recaudación provincial. Es una fuente de ingresos esencial para los consistorios, que lo destinan a servicios como alumbrado, limpieza, parques o mantenimiento viario. Por eso el tipo aplicado forma parte de la política fiscal de cada municipio.

El valor catastral como base

La base de cálculo del IBI es el valor catastral del inmueble. Se trata de un valor administrativo determinado por la Dirección General del Catastro a partir de las características del inmueble, su ubicación, la superficie, la antigüedad y el valor del suelo y de la construcción. No coincide con el precio de mercado: suele ser sensiblemente inferior, aunque la relación varía según la fecha de la última revisión catastral del municipio.

El valor catastral se actualiza mediante ponencias de valores y, de forma periódica, con coeficientes que se aprueban en los Presupuestos Generales del Estado. Un municipio que haya revisado recientemente su catastro puede tener valores más altos y, por tanto, cuotas mayores, aunque el ayuntamiento suele acompañar esas revisiones con reducciones transitorias. Puedes consultar el valor catastral en el recibo del IBI, en la nota simple catastral o en la Sede Electrónica del Catastro.

Del valor catastral a la cuota

Sobre el valor catastral se aplica el tipo de gravamen que fija el ayuntamiento. Ese tipo se mueve dentro de los límites que establece la ley de haciendas locales, que para inmuebles urbanos permite horquillas amplias, habitualmente entre el 0,4 y el 1,1 por ciento, con márgenes especiales para grandes ciudades o capitales. Multiplicar el valor catastral por ese porcentaje da la cuota bruta del impuesto.

A esa cuota bruta se le restan las bonificaciones que reconozca la ordenanza fiscal del municipio. La fórmula, resumida, es sencilla: primero el valor catastral por el tipo dividido entre cien, y después ese resultado reducido por el porcentaje de bonificación. Lo que queda es la cuota que efectivamente pagarás. Como el tipo y las bonificaciones dependen de cada ayuntamiento, dos viviendas idénticas en valor catastral pueden acabar con recibos muy distintos.

El papel de las bonificaciones

Las bonificaciones son el elemento que más puede reducir tu recibo, pero también el más variable. Los ayuntamientos pueden bonificar el IBI a familias numerosas, a viviendas de protección oficial durante los primeros años, a inmuebles con sistemas de aprovechamiento de energía solar y a determinadas actividades económicas. Algunas bonificaciones son obligatorias por ley y otras son potestativas, es decir, cada municipio decide si las aplica y en qué porcentaje.

Un aspecto importante es que muchas bonificaciones no se aplican de forma automática: hay que solicitarlas dentro de un plazo y acreditar que se cumplen los requisitos. Por eso conviene revisar la ordenanza fiscal de tu ayuntamiento y comprobar si tienes derecho a alguna reducción antes de dar por buena la cuota. En la herramienta puedes introducir el porcentaje de bonificación para ver directamente el ahorro que supone.

Para quién es esta herramienta

  • Compradores de vivienda que quieren estimar el gasto anual de IBI antes de firmar
  • Propietarios que desean comprobar si el importe del recibo está bien calculado
  • Familias numerosas y titulares de VPO que quieren ver cuánto ahorran con su bonificación
  • Inversores que comparan el coste fiscal de inmuebles situados en distintos municipios

En qué fijarte

El resultado es una estimación basada en la fórmula oficial del impuesto. La cuota real puede variar por recargos, por tasas municipales que se cobran junto al IBI o por coeficientes específicos que aplique tu ayuntamiento. Además, algunos consistorios permiten fraccionar el pago en varios plazos a lo largo del año, lo que no cambia el importe total pero si el calendario.

Presta especial atención al valor catastral y al tipo de gravamen: un dato erróneo en cualquiera de los dos altera la cuota de forma directa. Usa el valor catastral que figura en tu recibo o en la sede del Catastro y el tipo concreto de la ordenanza fiscal de tu municipio, no una media aproximada, para que el resultado se acerque lo máximo posible al recibo definitivo.

Cómo sacarle el máximo partido

Empieza introduciendo el valor catastral real del inmueble y el tipo de tu ayuntamiento para ver la cuota base sin bonificaciones. Después añade el porcentaje de bonificación si tienes derecho a alguna, y observa cómo cambia el importe final. Así distingues con claridad cuánto pagas por el impuesto y cuánto te ahorras gracias a la reducción.

Si estás comparando viviendas en distintos municipios, repite el cálculo cambiando el tipo de gravamen de cada ayuntamiento para ver el impacto real en el recibo. Y si vas a comprar, incorpora esta cuota anual a tu presupuesto de gastos recurrentes junto con la comunidad, los suministros y los seguros, para tener una imagen completa del coste de mantener el inmueble.

Esta es información general para planificar y comparar y no constituye asesoramiento fiscal.

Acerca de esta herramienta: calcular el IBI

Calcular el IBI: usa esta herramienta para obtener al instante una estimación basada en los datos que introduces. Ajusta los campos según tu situación o consulta todas nuestras calculadoras para planificar el siguiente paso.

Frequently asked questions

¿Qué es el IBI y quien lo paga?
El IBI es el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, un tributo municipal que grava la titularidad de viviendas, locales, garajes, fincas y otros inmuebles. Lo paga quien sea propietario del inmueble a fecha 1 de enero de cada año, con independencia de que lo venda después durante el ejercicio. Es una de las principales fuentes de ingresos de los ayuntamientos y se cobra una vez al año.
¿Cómo se calcula la cuota del IBI?
La cuota se obtiene aplicando el tipo de gravamen municipal al valor catastral del inmueble. Por ejemplo, con un valor catastral de 100.000 euros y un tipo del 0,6 por ciento, la cuota bruta es de 600 euros. A esa cuota se le restan las bonificaciones a las que tengas derecho para llegar al importe final que figura en el recibo.
¿De donde saco el valor catastral de mi vivienda?
El valor catastral aparece en el propio recibo del IBI de años anteriores, en la nota simple catastral y en la Sede Electronica del Catastro, donde puedes consultarlo con tu certificado digital o Cl@ve. Es un valor administrativo que suele ser inferior al precio de mercado y que se actualiza mediante ponencias de valores y coeficientes en los Presupuestos Generales del Estado.
¿Qué tipo de gravamen se aplica en mi municipio?
El tipo lo fija cada ayuntamiento en su ordenanza fiscal dentro de los límites que marca la ley, que para inmuebles urbanos van habitualmente del 0,4 al 1,1 por ciento. Cada municipio decide su tipo concreto, por lo que dos viviendas con el mismo valor catastral pueden pagar cuotas muy distintas según donde esten. Consulta la ordenanza fiscal de tu ayuntamiento para conocer el tipo exacto.
¿Qué bonificaciones existen en el IBI?
Los ayuntamientos pueden aplicar bonificaciones por familia numerosa, por viviendas de proteccion oficial, por instalacion de sistemas de energia solar, por inmuebles de empresas de urbanizacion o construccion y otras situaciones. No son iguales en todos los municipios ni son automaticas: en muchos casos hay que solicitarlas y cumplir requisitos. Introduce en la herramienta el porcentaje de bonificacion que te corresponda para ver la cuota final.
¿El resultado coincide exactamente con el recibo del ayuntamiento?
La herramienta ofrece una estimación muy fiable con la fórmula oficial del impuesto, pero el recibo puede variar por recargos, tasas asociadas o redondeos que aplique tu ayuntamiento. Además, algunos municipios cobran el IBI en varios plazos o aplican coeficientes especificos. Usa el resultado como orientación y comprueba el importe definitivo en tu recibo o en la sede electronica del consistorio.
¿Qué es el IBI?
El IBI es un impuesto municipal de titularidad, lo que significa que se paga por el hecho de ser propietario de un inmueble, no por usarlo ni por obtener rentas de él. Grava viviendas, locales comerciales, plazas de garaje, trasteros, naves industriales y fincas rústicas.
¿Qué hay que saber sobre en qué fijarte?
El resultado es una estimación basada en la fórmula oficial del impuesto. La cuota real puede variar por recargos, por tasas municipales que se cobran junto al IBI o por coeficientes específicos que aplique tu ayuntamiento. Además, algunos consistorios permiten fraccionar el pago en varios plazos a lo largo del año, lo que no cambia el importe total pero si el calendario.

Sobre el autor

Taha Kheirandish

Escrito y revisado por

Taha Kheirandish

Estudiante de economía e investigador independiente

Taha Kheirandish lee los códigos fiscales como otros leen mapas: para averiguar adónde lleva realmente un sistema, y no adónde dice que lleva.

Estudia economía y su trabajo aquí es comparativo por diseño. El complemento por retrasar la jubilación en Quebec, la deducción por desplazamiento en Alemania, el tope de subida del alquiler en los Países Bajos: cada una es una decisión sobre cómo debe moverse el dinero, y cada una se lee distinta cuando se pone junto a otras ocho. Construye y comprueba estas calculadoras en nueve mercados a partir de fuentes primarias: la norma antes que un resumen, la circular del ministerio antes que la noticia que la cita.

Ese es también el criterio editorial del sitio. Cada tipo, cada umbral y cada tramo lleva aquí el documento del que se leyó y la fecha en que entra en vigor, y se revisa cuando cambia la ley, no cuando alguien se da cuenta.

Es investigador, no asesor colegiado, y nada de este sitio es asesoramiento financiero personalizado. Son cálculos hechos con cuidado y con las fuentes a la vista, para que pueda comprobarlos y llevárselos a quien sí pueda asesorarle.

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