Calculadora de interés compuesto España
Calculadora de interés compuesto: simula un capital inicial con aportaciones mensuales y mira cuánto crece al reinvertir los rendimientos.

Para qué sirve
La calculadora de interés compuesto muestra cómo crece el ahorro con el tiempo cuando los rendimientos se reinvierten y generan a su vez nuevos rendimientos. Combina un capital inicial con aportaciones mensuales periódicas y capitaliza el conjunto a una rentabilidad anual.
Fuentes de datos y parámetros
Los valores siguientes alimentan esta calculadora. Los mantenemos alineados con los últimos datos oficiales, y cada resultado se recalcula automáticamente cuando un valor cambia.
| Parámetro | Valor | Fuente | Última actualización |
|---|---|---|---|
| Rentabilidad anual estimada (%) | 7 | financekit.tools | — |
Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.
La fórmula
FV = P × (1 + i)^n + PMT × ((1 + i)^n − 1) ÷ i, donde i es la tasa mensual y n el número de meses
Cómo funciona
El saldo inicial crece a la rentabilidad anual con capitalización mensual, mientras cada aportación mensual se suma y se capitaliza durante los meses restantes. La herramienta separa lo que has aportado de lo que ha añadido la capitalización.
Dónde se utiliza
- Planificar el ahorro a largo plazo o una cartera de inversión
- Ver el efecto de empezar antes o aportar más
- Comparar la fuerza de distintas rentabilidades a lo largo del tiempo
Ejemplo práctico
Alguien empieza con 10.000,00 € y aporta 200,00 € cada mes durante 20 años, a una rentabilidad anual del 5 %. El saldo crece hasta …, de los cuales … corresponden a sus aportaciones y … al crecimiento por capitalización.
Qué hace la calculadora de interés compuesto
Muestra cómo crece el ahorro cuando los rendimientos se reinvierten y generan a su vez nuevos rendimientos. Combina un capital inicial con aportaciones mensuales y los capitaliza a una rentabilidad anual para proyectar el valor futuro de un plan de ahorro o inversión, ya sea para la jubilación, para la entrada de una vivienda o para cualquier objetivo a largo plazo.
Obtienes el saldo final, lo que has aportado tú y el crecimiento que se ha sumado encima.
Cómo funciona el interés compuesto
El interés simple se calcula solo sobre el capital inicial. El compuesto se calcula sobre el saldo de partida más todo el crecimiento acumulado: en cada periodo la ganancia se suma al saldo, y la del periodo siguiente se calcula sobre esa cifra mayor.
Mes a mes y año a año, este ciclo convierte un ahorro modesto y constante en sumas importantes. Cuanto más tiempo se capitaliza el dinero, mayor es el efecto, porque el crecimiento se apoya cada vez más en el crecimiento anterior y menos en tus aportaciones.
La diferencia con el interés simple aumenta con el tiempo. Los primeros años se parecen, porque hay poco crecimiento acumulado. Cuando el saldo crece, la capitalización se va despegando y en plazos largos la distancia es considerable. Los años en que más trabaja el interés compuesto son los últimos.
Los tres factores que impulsan el crecimiento
- El capital inicial. Es el dinero que más tiempo tiene para crecer, así que su peso en el resultado es mayor de lo que parece.
- La aportación mensual. Los depósitos pequeños y regulares suelen rendir más que uno grande y único, porque cada uno empieza a capitalizarse enseguida y sigue haciéndolo hasta el final del plazo.
- La rentabilidad anual. Una tasa más alta capitaliza más deprisa, pero las rentabilidades altas suelen ir con más riesgo y volatilidad. Usa una tasa que puedas esperar de forma realista.
Al cambiar cualquiera de ellos, la calculadora muestra el efecto.
Cómo usar la calculadora
- Introduce tu capital inicial.
- Introduce tu aportación mensual.
- Introduce la rentabilidad anual esperada.
- Introduce el número de años que piensas ahorrar.
La herramienta muestra el valor futuro proyectado, el total de tus aportaciones y los intereses generados, para que veas qué parte es tu esfuerzo y qué parte es capitalización.
Un ejemplo práctico
Empiezas con 10.000 € y aportas 200 € al mes, con una rentabilidad anual supuesta del 5 % durante 20 años. Aportas en total 58.000 € (10.000 € iniciales más 48.000 € de aportaciones mensuales). Al final, el saldo ronda los 109.333 €, de los que unos 51.333 € son intereses generados por la reinversión. En plazos cortos, el saldo es sobre todo el dinero que depositaste; en plazos largos, los intereses pueden igualar o superar tus aportaciones.
Por qué el tiempo pesa más que el importe
La duración influye en el resultado más de lo que mucha gente espera. Como la capitalización premia el tiempo, empezar pronto suele importar más que empezar con mucho: las primeras aportaciones son las que más tiempo tienen para crecer.
Alargar un plan unos años puede dar un saldo mucho mayor que subir la aportación mensual, porque esos primeros depósitos disfrutan de un tramo extra de capitalización. El tiempo es lo único que no se puede recuperar después.
Cómo usar los resultados
El valor futuro es una proyección, no una promesa. Las rentabilidades reales cambian de un año a otro, y una tasa media constante es una simplificación. La calculadora sirve más para comparar escenarios que para predecir una cifra exacta:
- Sube un poco la aportación mensual y mira el efecto a largo plazo. Un aumento moderado que puedas mantener suele dar más que uno ambicioso que abandones.
- Baja la tasa para un escenario prudente y súbela para uno optimista. La realidad suele quedar entre ambos.
- Alarga el plazo para ver cuánto rinde la paciencia.
Errores comunes
- Introducir una rentabilidad poco realista. Algunas tasas altas se dan en años concretos, pero es difícil mantenerlas como media a largo plazo en toda una cartera.
- Olvidar la inflación. Una rentabilidad nominal exagera el crecimiento real. Resta la inflación esperada para ver el poder adquisitivo en euros de hoy.
- Subestimar lo que cuesta empezar tarde. Un retraso de pocos años puede costar mucho más de lo que suman las aportaciones de esos años.
En los tres casos la solución es la misma: una tasa realista, pensar en términos reales y empezar cuanto antes.
De la proyección a la acción
Ver cómo crece durante décadas una aportación mensual constante es un buen argumento para empezar ya y mantenerse invertido. Usa la herramienta para fijar un objetivo realista, elegir una aportación que puedas sostener y revisar la proyección cuando cambien tus circunstancias.
Este artículo es solo información general y no constituye asesoramiento financiero.
Acerca de esta calculadora de interés compuesto
Usa esta calculadora de interés compuesto para obtener una estimación precisa al instante. Las cifras siguen la normativa oficial y se mantienen actualizadas para 2026. Ajusta los campos según tu situación o consulta todas nuestras calculadoras para planificar el siguiente paso.
