Prestamo con carencia España
Calcula las cuotas de un prestamo con carencia en 2026: paga solo intereses al principio y amortiza despues. Cuota, plazo y coste total al instante. Gratis.

Para qué sirve
Esta herramienta calcula las cuotas de un préstamo con carencia: primero un periodo pagando solo intereses y después la amortización del capital con cuota constante, junto al coste total.
Fuentes de datos y parámetros
Esta calculadora utiliza fórmulas financieras estándar y funciona íntegramente en tu navegador. No necesita datos externos: el resultado se calcula solo a partir de los valores que introduces arriba.
Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.
La fórmula
Cuota carencia = capital x TIN / 12 · Cuota después = amortización francesa del capital en el plazo restante · Coste total = suma de todas las cuotas
Cómo funciona
Introduce el capital, el plazo total, el TIN y los meses de carencia. Durante la carencia se paga solo el interés mensual; después, el capital se amortiza en el plazo restante con el sistema francés.
Dónde se utiliza
- Ver cuánto pagas durante la carencia frente a después
- Calcular el sobrecoste de aplazar la amortización del capital
- Planificar un préstamo con inicio suave de cuotas
Ejemplo práctico
Con un capital de 20.000,00 € al 6 y 12 meses de carencia, pagarías … al mes durante la carencia y … después, con un coste total de ….
Prestamo con carencia: esta herramienta te da una estimación rápida y precisa. Introduce tus datos arriba para ver el resultado al instante.
Préstamo con carencia: la cuota antes y después
Un préstamo con carencia permite empezar pagando menos. Durante los primeros meses solo abonas los intereses, sin devolver capital, lo que reduce la cuota y alivia la tesorería en una fase complicada. El precio de ese respiro es que, al terminar la carencia, la cuota sube y el coste total en intereses aumenta. Esta herramienta calcula exactamente cuánto pagas en cada tramo y cuánto te cuesta en total, para que decidas con las cifras delante.
La carencia es habitual en hipotecas para jóvenes, en financiación de negocios que tardan en arrancar y en situaciones de bajada temporal de ingresos. Entender bien cómo funciona evita sorpresas cuando llega el momento en que la cuota se dispara.
Qué datos introduces
Necesitas cuatro datos. El capital del préstamo es el importe que solicitas. El plazo total en años es la duración completa del préstamo, incluyendo la carencia. El TIN es el tipo de interés nominal anual pactado, que la herramienta usa para calcular los intereses. Y los meses de carencia son el periodo inicial en el que solo pagas intereses.
Con esos cuatro valores, la calculadora determina la cuota durante la carencia, la cuota que pagarás después y el coste total del préstamo a lo largo de toda su vida.
Cómo se calcula la cuota de carencia
Durante la carencia solo pagas intereses. La cuota de este periodo se obtiene aplicando el tipo mensual al capital pendiente: se toma el TIN, se divide entre doce para pasarlo a mensual y se multiplica por el capital. Como no devuelves nada de principal, el capital no baja y esta cuota se mantiene constante durante toda la carencia.
Esta es la cuota más baja de todo el préstamo, precisamente porque no incluye devolución de capital. Es lo que hace atractiva la carencia en un momento de ingresos ajustados: pagas solo el coste del dinero, sin reducir la deuda todavía.
Cómo se calcula la cuota posterior
Cuando termina la carencia, empieza la amortización real. El capital completo, que no ha bajado durante la carencia, debe devolverse ahora en el plazo que queda. La herramienta aplica el sistema francés de cuota constante: calcula una cuota fija que cubre capital e intereses y que se repite todos los meses hasta el final del préstamo.
Como el mismo capital se reparte en menos meses que si no hubiera carencia, la cuota posterior es mayor. El salto entre la cuota de carencia y la posterior puede ser importante, sobre todo si la carencia ha sido larga. Por eso es fundamental comprobar que podrás asumir esa cuota más alta cuando llegue.
El coste de la carencia
La carencia tiene un coste claro: aplazar la devolución del capital significa pagar intereses durante más tiempo sobre un saldo que no baja. El resultado es que el coste total en intereses de un préstamo con carencia es superior al de un préstamo sin ella para el mismo importe y plazo. La herramienta suma todas las cuotas, las de carencia y las posteriores, para mostrarte el coste total real.
Ver ese coste total ayuda a poner el alivio inicial en perspectiva. La carencia no regala nada: cambia el reparto de los pagos en el tiempo a cambio de un precio. Si el respiro inicial te permite superar una fase difícil, puede merecer la pena; si es solo por comodidad, quizá no compense el sobrecoste.
Para quién tiene sentido
- Jóvenes que compran su primera vivienda y esperan que sus ingresos crezcan en los próximos años.
- Emprendedores y negocios que financian una inversión cuyos ingresos tardarán unos meses en llegar.
- Personas ante una bajada temporal de renta, como una excedencia o una reducción de jornada, que necesitan aliviar la cuota un tiempo.
- Cualquiera que quiera comparar el coste de pedir carencia frente a no pedirla antes de firmar.
Consejos antes de decidir
Antes de solicitar carencia, calcula la cuota que pagarás después y comprueba con honestidad que podrás asumirla. El error más común es fijarse solo en la cuota baja del principio y olvidar el salto posterior. Mira también el coste total: si el sobrecoste en intereses es grande y no tienes una necesidad real de aliviar la tesorería, quizá sea mejor renunciar a la carencia.
Compara siempre el mismo préstamo con y sin carencia. Si la carencia responde a una necesidad concreta y temporal, es una herramienta valiosa. Si es solo para pagar menos ahora sin un motivo claro, recuerda que ese dinero no desaparece: lo pagarás después, con intereses. Con la cuota de carencia, la cuota posterior y el coste total delante, tendrás todo lo necesario para tomar una decisión fundada.
Carencia total frente a carencia parcial
Conviene distinguir dos formas de carencia. La que calcula esta herramienta es la carencia parcial: durante el periodo inicial pagas los intereses pero no el capital. Es la modalidad más habitual y la menos costosa, porque los intereses se abonan a medida que se generan y no se acumulan al saldo pendiente.
Existe también la carencia total, en la que durante el periodo inicial no pagas nada, ni capital ni intereses. En ese caso, los intereses no perdonados se suman al capital, de modo que al terminar la carencia debes más dinero del que pediste. La carencia total alivia aún más la tesorería a corto plazo, pero encarece el préstamo de forma notable, porque después pagas intereses sobre un saldo mayor. Si te ofrecen una carencia, pregunta siempre de qué tipo es, porque el impacto en el coste total es muy diferente.
Cómo planificar con carencia
La clave para usar bien la carencia es planificar el momento en que la cuota sube. Marca en tu calendario la fecha de fin de la carencia y comprueba que, para entonces, tus ingresos permitirán asumir la cuota mayor. Si la carencia responde a una fase concreta (el arranque de un negocio, el final de unos estudios, una excedencia), lo ideal es que su duración coincida con la mejora de ingresos que esperas.
Simula distintos escenarios cambiando los meses de carencia en la herramienta. Verás que, cuanto más larga es la carencia, más baja la cuota inicial pero más sube la posterior y mayor es el coste total. Ese equilibrio entre alivio presente y esfuerzo futuro es la decisión central. Una carencia corta puede dar el respiro justo sin encarecer demasiado el préstamo; una carencia larga solo compensa si la necesidad de tesorería es real y prolongada. Con las tres cifras que devuelve la calculadora, puedes elegir la duración que mejor encaje con tu situación.
Esta información es de carácter general para planificar y comparar y no constituye asesoramiento financiero.
Acerca de esta herramienta: prestamo con carencia
Prestamo con carencia: usa esta herramienta para obtener al instante una estimación basada en los datos que introduces. Ajusta los campos según tu situación o consulta todas nuestras calculadoras para planificar el siguiente paso.
