Calculadora de subrogacion de hipoteca España
Subrogacion hipoteca 2026: calcula cuánto ahorras al llevar tu préstamo a un tipo más bajo, con la nueva cuota, el ahorro mensual y el neto tras gastos.

Para qué sirve
Esta herramienta compara la cuota de tu hipoteca actual con la que tendrías tras subrogarla a un tipo de interés más bajo, sobre el mismo capital pendiente y plazo, y calcula el ahorro neto restando los gastos de la subrogación.
Fuentes de datos y parámetros
Esta calculadora utiliza fórmulas financieras estándar y funciona íntegramente en tu navegador. No necesita datos externos: el resultado se calcula solo a partir de los valores que introduces arriba.
Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.
La fórmula
i = TIN / 100 / 12 · cuota = capital x i / (1 menos (1 más i) elevado a menos n) · ahorro neto = (cuota actual menos cuota nueva) x n menos gastos
Cómo funciona
La tool calcula la cuota con amortización francesa usando el TIN actual y el nuevo TIN. La diferencia es el ahorro mensual; multiplicado por los meses que restan y menos los gastos, obtienes el ahorro neto total.
Dónde se utiliza
- Saber si compensa cambiar de banco tu hipoteca
- Comparar la cuota actual con una oferta mejor
- Descontar los gastos y ver el ahorro real
Ejemplo práctico
Con 120.000,00 € pendientes, bajar del 4% al 2,8% deja una cuota nueva de …, un ahorro de … al mes y … de ahorro neto total.
Subrogacion hipoteca: esta herramienta te da una estimación rápida y precisa. Introduce tus datos arriba para ver el resultado al instante.
Calcula el ahorro de subrogar tu hipoteca
Subrogar una hipoteca consiste en llevarla a otro banco que te ofrece un tipo de interés más bajo, manteniendo el capital pendiente y el plazo. Es una de las formas más directas de reducir la cuota mensual sin tener que vender la vivienda ni cancelar el préstamo. Esta herramienta te permite calcular en segundos cuánto ahorrarías: introduces el capital que te queda, el tipo actual, el nuevo tipo que te ofrecen, los años que restan y los gastos de la operación, y obtienes la nueva cuota, el ahorro mensual y el ahorro neto total.
El propósito es que puedas decidir con números claros si merece la pena cambiar de banco. Una rebaja de tipo que parece pequeña puede suponer un ahorro de miles de euros a lo largo de los años que quedan, pero solo se aprecia cuando se traduce en una cifra concreta. La calculadora hace justo eso.
Qué es la subrogación de acreedor
En una subrogación de acreedor, tu hipoteca pasa de un banco a otro sin que cambien las características esenciales del préstamo: sigue siendo la misma deuda, sobre la misma vivienda, con el mismo capital pendiente. Lo que cambia es la entidad que la mantiene y, sobre todo, el tipo de interés. Es distinto de la novación, en la que renegocias con tu propio banco, y de cancelar la hipoteca para abrir una nueva, que suele ser más cara en gastos.
La subrogación tiene sentido cuando otra entidad te ofrece condiciones claramente mejores que las tuyas. Los bancos compiten por captar hipotecas de clientes solventes, por lo que no es raro encontrar ofertas con tipos más bajos, sobre todo si tu perfil es bueno y el inmueble tiene un valor holgado respecto a la deuda.
Cómo se calcula la nueva cuota
La herramienta usa el sistema de amortización francesa, el más común en España, en el que la cuota mensual es constante. Para calcularla convierte el tipo nominal anual en un tipo mensual y aplica la fórmula sobre el capital pendiente y el número de meses que quedan. Primero calcula la cuota con tu tipo actual y después con el nuevo tipo. La diferencia entre ambas es el ahorro que obtendrías cada mes.
Ese ahorro mensual es la base del cálculo, pero no cuenta toda la historia. Para conocer el beneficio real hay que mirar el conjunto de la operación durante los años que restan y descontar lo que cuesta cambiar de banco.
Del ahorro mensual al ahorro neto
El ahorro neto total es la cifra que de verdad importa para decidir. La herramienta multiplica el ahorro mensual por el número de meses que quedan de hipoteca y le resta los gastos de la subrogación que hayas introducido. El resultado es lo que te ahorras en total, ya descontado el coste de la operación.
Si esa cifra es positiva y elevada, subrogar compensa con claridad. Si es pequeña o negativa, significa que los gastos se comen el ahorro y probablemente no merezca la pena. Este enfoque evita el error habitual de fijarse solo en la rebaja del tipo sin tener en cuenta lo que cuesta el cambio.
Cuándo compensa subrogar
El ahorro de una subrogación es mayor cuanto más grande es el capital pendiente, más largo es el plazo restante y más baja el tipo de interés. Una hipoteca joven, con mucho capital por pagar y muchos años por delante, es la candidata ideal, porque una rebaja de tipo se multiplica por muchas mensualidades. En cambio, una hipoteca casi pagada deja poco margen de ahorro y los gastos pesan más.
Conviene también fijarse en las vinculaciones que exige el nuevo banco, como domiciliar la nómina, contratar seguros o usar sus productos. Esas condiciones pueden reducir el ahorro real si suponen costes añadidos, así que merece la pena valorarlas junto con la rebaja del tipo.
Cómo aprovechar la herramienta
Introduce primero tus datos actuales y el tipo que te ofrece la nueva entidad para ver el ahorro base. Después ajusta el campo de gastos con una estimación realista de tasación, comisión y gestión, y observa cómo cambia el ahorro neto. El gráfico compara la cuota actual con la nueva para que veas de un vistazo la magnitud de la rebaja.
Usa el resultado como punto de partida para negociar. A veces, con la oferta de otro banco en la mano, tu entidad actual mejora las condiciones mediante una novación, con lo que consigues el ahorro sin cambiar de banco. En cualquier caso, confirma las condiciones finales en la oferta vinculante antes de firmar.
Subrogación frente a novación y nueva hipoteca
Cuando quieres mejorar las condiciones de tu hipoteca tienes tres caminos y conviene distinguirlos. La subrogación de acreedor lleva la hipoteca a otro banco manteniendo capital y plazo, y suele ser la vía más barata para bajar el tipo. La novación es una renegociación con tu propio banco, útil cuando tu entidad está dispuesta a igualar una oferta externa y además permite ajustar otras condiciones. La tercera opción, cancelar la hipoteca y abrir una nueva, es la más flexible porque permite cambiar plazo, importe y condiciones, pero también la más cara en gastos.
La elección depende de tu objetivo. Si solo quieres bajar el tipo con el menor coste, la subrogación o la novación suelen ganar. Si necesitas ampliar capital o reestructurar el préstamo a fondo, quizá compense una hipoteca nueva pese a sus gastos.
Un ejemplo del ahorro
Con ciento veinte mil euros pendientes y veinte años por delante, pasar de un cuatro por ciento a un dos con ocho por ciento reduce la cuota en decenas de euros al mes. A lo largo de todos esos meses, el ahorro acumulado supera con holgura los gastos de la operación, de modo que el ahorro neto se cuenta por miles de euros. Ese es el tipo de situación en la que subrogar compensa con claridad, y la herramienta te permite comprobarlo con tus propias cifras antes de dar el paso.
Esta es información general para planificar y comparar y no constituye asesoramiento financiero.
Acerca de esta herramienta: subrogacion hipoteca
Subrogacion hipoteca: usa esta herramienta para obtener al instante una estimación basada en los datos que introduces. Ajusta los campos según tu situación o consulta todas nuestras calculadoras para planificar el siguiente paso.
