Calculadora de interés compuesto con reinversión de dividendos España
Compara en 2026 la reinversión de dividendos frente a cobrarlos: valor final con y sin reinvertir y la diferencia por el interés compuesto. Gratis.

Para qué sirve
Esta herramienta muestra el poder de reinvertir los dividendos: compara cuánto crece tu inversión reinvirtiendo los dividendos frente a cobrarlos en efectivo, a lo largo de los años.
Fuentes de datos y parámetros
Esta calculadora utiliza fórmulas financieras estándar y funciona íntegramente en tu navegador. No necesita datos externos: el resultado se calcula solo a partir de los valores que introduces arriba.
Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.
La fórmula
Con reinversión = capital x (1 + (dividendo + crecimiento) / 100) elevado a los años · Sin reinversión = capital x (1 + crecimiento / 100) elevado a los años, más los dividendos cobrados
Cómo funciona
Suma el dividendo y el crecimiento del precio en una tasa total que se capitaliza con reinversión, y la compara con un escenario donde solo el precio se capitaliza y los dividendos se suman sin reinvertir.
Dónde se utiliza
- Ver el efecto de reinvertir los dividendos a largo plazo
- Comparar cobrar dividendos frente a reinvertirlos
- Entender el interés compuesto aplicado a una cartera de dividendos
Ejemplo práctico
Con un capital de 10.000,00 €, un dividendo del 3% y un crecimiento del 5% durante 20 años, reinvirtiendo los dividendos llegarías a … frente a … cobrándolos, una diferencia de ….
Reinversión de dividendos: esta herramienta te da una estimación rápida y precisa. Introduce tus datos arriba para ver el resultado al instante.
Descubre el poder de reinvertir tus dividendos
Reinvertir los dividendos es una de las estrategias más efectivas para hacer crecer una inversión a largo plazo, y sin embargo su impacto suele subestimarse. Esta calculadora compara dos caminos con el mismo punto de partida: reinvertir cada dividendo para que se sume al crecimiento de la inversión, o cobrarlo en efectivo y dejar que solo el precio se revalorice. La diferencia entre ambos escenarios, a lo largo de los años, ilustra de forma clara la fuerza del interés compuesto.
El objetivo es traducir un concepto abstracto en cifras concretas. En lugar de intuir que reinvertir es mejor, ves exactamente cuánto dinero adicional puedes acumular por hacerlo, según tu capital, tus expectativas de dividendo y crecimiento, y el horizonte temporal.
Cómo funciona la comparación
El escenario con reinversión combina el porcentaje de dividendo y el de crecimiento del precio en una tasa total anual. Esa tasa se capitaliza sobre el capital inicial durante todos los años del horizonte. Al reinvertir, tanto los dividendos como la revalorización trabajan juntos, de manera que cada año la base sobre la que se calcula el rendimiento es mayor.
El escenario sin reinversión, en cambio, capitaliza únicamente el crecimiento del precio. Los dividendos se cobran cada año y se acumulan de forma lineal, como dinero que llega a tu cuenta pero no vuelve a invertirse. La calculadora suma esos dividendos al valor final del precio para obtener el total del escenario sin reinversión.
Por qué el interés compuesto marca la diferencia
El interés compuesto es el mecanismo por el cual los rendimientos generan a su vez nuevos rendimientos. Cuando reinviertes un dividendo, ese dinero pasa a formar parte del capital que produce beneficios. Al año siguiente, el capital original genera dividendos y revalorización, y tambien lo reinvertido. Este efecto se repite y se acumula año tras año.
En los primeros ejercicios la diferencia entre reinvertir y cobrar apenas se percibe. Pero a medida que pasan los años, la brecha se ensancha de forma acelerada. En horizontes largos, de veinte o treinta años, la diferencia puede ser muy grande, hasta el punto de que el escenario de reinversión llega a duplicar o superar ampliamente al de cobro. Por eso se dice que el interés compuesto es el mejor aliado del inversor paciente.
Un ejemplo que lo ilustra
Imagina un capital que combina un dividendo moderado con un crecimiento razonable del precio a lo largo de dos décadas. Reinvirtiendo los dividendos, la inversión se capitaliza a la tasa total y crece con fuerza. Cobrando los dividendos, el precio sigue subiendo, pero el dinero de los dividendos se queda quieto y no aporta rendimiento adicional. La diferencia final entre ambos caminos es precisamente lo que se deja de ganar por no reinvertir.
Este ejemplo explica por qué muchos inversores a largo plazo optan por planes de reinversión automática de dividendos o por fondos de acumulación, que reinvierten internamente los rendimientos sin que el inversor tenga que hacer nada.
Qué no incluye el cálculo
La herramienta compara los dos escenarios en términos brutos, sin descontar impuestos ni comisiones. En la realidad, los dividendos cobrados tributan en la base del ahorro del IRPF en el momento del cobro, lo que reduce el importe disponible para reinvertir. Los productos de acumulación permiten diferir parte de ese impacto, lo que refuerza aún más la ventaja de la reinversión.
Tampoco tiene en cuenta que las tasas de dividendo y crecimiento varían en la práctica de un año a otro. El modelo asume porcentajes constantes para ilustrar el efecto de reinvertir de forma clara. Por eso conviene interpretar el resultado como una ilustración del concepto, no como una previsión exacta de lo que ocurrirá.
Para quién es útil esta calculadora
- Inversores a largo plazo que quieren visualizar el efecto de reinvertir sus dividendos
- Ahorradores que dudan entre cobrar los dividendos o reinvertirlos
- Personas que comparan fondos de reparto frente a fondos de acumulación
- Cualquiera que quiera entender de forma práctica la potencia del interés compuesto
Consejos para sacarle partido
Ajusta el porcentaje de dividendo y el de crecimiento a expectativas realistas para tu tipo de inversión, evitando cifras demasiado optimistas. Prueba distintos horizontes temporales para ver cómo la diferencia entre reinvertir y cobrar se dispara con los años.
Utiliza el resultado como argumento para decidir tu estrategia: si no necesitas los dividendos para vivir, reinvertirlos suele ser la opción que más patrimonio construye a largo plazo. Y recuerda considerar el efecto de los impuestos y las comisiones, que en la práctica refuerzan la ventaja de la reinversión.
Esta es información general para planificar y comparar y no constituye asesoramiento financiero.
Acerca de esta herramienta: reinversión de dividendos
Reinversión de dividendos: usa esta herramienta para obtener al instante una estimación basada en los datos que introduces. Ajusta los campos según tu situación o consulta todas nuestras calculadoras para planificar el siguiente paso.
