Rendimiento neto del trabajo (IRPF) España
Calcula el rendimiento neto del trabajo en el IRPF 2026: salario íntegro menos cotizaciones, gastos deducibles y la reducción por rendimientos del trabajo.

Para qué sirve
Esta herramienta calcula el rendimiento neto del trabajo del IRPF: parte de tu salario íntegro y le resta las cotizaciones a la Seguridad Social, los gastos deducibles y la reducción por rendimientos del trabajo para obtener la cifra que se integra en la base general.
Fuentes de datos y parámetros
Los valores siguientes alimentan esta calculadora. Los mantenemos alineados con los últimos datos oficiales, y cada resultado se recalcula automáticamente cuando un valor cambia.
| Parámetro | Valor | Fuente | Última actualización |
|---|---|---|---|
| Gastos deducibles del trabajo (art. 19.2.f) | 2000 | sede.agenciatributaria.gob.es | Vigente desde 2026-01-01Cuantía fija del art. 19.2.f de la LIRPF, comprobada en el manual del IRPF de la Agencia Tributaria; sin cambios para 2026. |
| Reducción por obtención de rendimientos del trabajo (tramos) | Tabla de tipos | sede.agenciatributaria.gob.es | Vigente desde 2026-01-01Sin cambios en los importes del art. 20 de la LIRPF: cada tramo guarda ahora su reducción y su coeficiente como números, y el límite de 6.500 euros de otras rentas tiene campo propio. |
Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.
La fórmula
Previo = salario íntegro menos cotizaciones menos otros gastos (cuotas y defensa jurídica) · Reducción = tramo aplicable sobre el previo (art. 20 LIRPF) · Rendimiento neto = previo menos gasto fijo menos reducción, nunca negativo
Cómo funciona
Introduce tu salario íntegro y, si quieres afinar, tus cotizaciones y otros gastos deducibles. La calculadora mide la reducción según los tramos vigentes sobre el salario menos cotizaciones y otros gastos, resta después el gasto deducible fijo y la reducción y devuelve el rendimiento neto reducido.
Dónde se utiliza
- Conocer el rendimiento neto del trabajo antes de la base liquidable
- Ver el efecto de la reducción por rendimientos del trabajo
- Preparar la declaración de la renta con una cifra fiable
Ejemplo práctico
Con un salario íntegro de 25.000,00 €, el rendimiento neto del trabajo es …, con una reducción de … y … de gastos deducidos.
Rendimiento neto del trabajo: el primer paso del IRPF
El rendimiento neto del trabajo es la magnitud con la que empieza el cálculo del IRPF para la mayoría de los contribuyentes. Casi todo el mundo que cobra un salario tiene que transformar su retribución bruta en una cifra neta antes de que la renta pase por los tramos del impuesto. Esta herramienta hace precisamente eso: parte de tu salario íntegro y le aplica, uno a uno, los ajustes que reconoce la ley para llegar al rendimiento neto reducido del trabajo.
El objetivo es convertir una regla fiscal en un número útil. En lugar de intentar recordar cuánto se puede deducir o cómo se calcula la reducción, introduces tu salario y, si quieres, tus cotizaciones y otros gastos, y obtienes al instante la cifra que después se integra en la base general.
De salario íntegro a rendimiento neto previo
El punto de partida es el salario íntegro, es decir, toda la retribución que percibes por tu trabajo antes de deducciones: sueldo, pagas extra, complementos y retribuciones en especie valoradas según las reglas del impuesto. Sobre ese importe la ley permite restar una serie de gastos deducibles.
Los más importantes son las cotizaciones a la Seguridad Social que te retienen cada mes. También puedes deducir las cuotas satisfechas a colegios profesionales cuando la colegiación es obligatoria, dentro de un límite, las cuotas sindicales y los gastos de defensa jurídica en litigios con tu empleador. Además, la normativa reconoce un gasto deducible fijo en concepto de otros gastos, que la herramienta aplica automáticamente mediante un parámetro y que nunca puede dejar el rendimiento en negativo.
Si al salario íntegro le restas las cotizaciones y esas cuotas y gastos de defensa, pero todavía no el gasto fijo, obtienes el rendimiento neto previo. Es la cifra con la que se mide la reducción por obtención de rendimientos del trabajo, porque el artículo 20 de la Ley del IRPF la calcula antes de restar el gasto fijo. Después se restan el gasto fijo y esa reducción para llegar al rendimiento neto reducido.
La reducción por obtención de rendimientos del trabajo
La reducción por obtención de rendimientos del trabajo es un ajuste adicional que reduce la base de quienes ganan menos. Funciona por tramos. Si tu rendimiento neto previo está por debajo de un primer umbral, se aplica la reducción máxima. A partir de ese umbral y hasta uno superior, la reducción va disminuyendo de forma proporcional a medida que aumenta el rendimiento. Y por encima del último umbral, la reducción desaparece por completo.
Este diseño hace que el beneficio se concentre en los salarios modestos. Para un salario medio o alto, la reducción suele ser cero, de modo que el rendimiento neto es el previo menos el gasto fijo. Para un salario bajo, en cambio, la reducción puede rebajar de manera notable la cifra que finalmente tributa, e incluso dejar el rendimiento neto en un importe muy pequeño.
La herramienta calcula el tramo que te corresponde a partir de los parámetros vigentes, sin que tengas que preocuparte por los umbrales exactos. Basta con introducir tu salario para ver si la reducción se activa y en qué cuantía.
Qué significan los resultados
La calculadora devuelve tres cifras. La principal es el rendimiento neto del trabajo, el importe que se integra en la base imponible general del IRPF. La segunda es la reducción aplicada, que te indica cuánto ha rebajado la reducción por rendimientos del trabajo en tu caso concreto. La tercera es el total de gastos deducidos, que suma el gasto fijo, tus cotizaciones y los otros gastos que hayas indicado.
Ver estas tres cifras juntas ayuda a entender de dónde viene el resultado. Si la reducción aparece en cero, sabrás que tu salario está por encima del umbral en el que deja de aplicarse. Si los gastos deducidos son elevados, comprenderás por qué el rendimiento neto queda bastante por debajo del salario íntegro.
Para quién es útil esta herramienta
- Trabajadores por cuenta ajena que quieren saber qué parte de su salario tributa realmente en el IRPF
- Personas que preparan la declaración de la renta y necesitan la cifra de rendimiento neto del trabajo
- Quienes comparan ofertas de empleo y desean traducir un salario bruto en una base fiscal aproximada
- Contribuyentes con salarios bajos que quieren comprobar cuánto les beneficia la reducción por rendimientos del trabajo
En qué fijarse
Se trata de una estimación basada en la fórmula oficial y en los importes de 2026. El gasto deducible fijo, los umbrales y los coeficientes de la reducción los fija la normativa estatal del IRPF y pueden cambiar cada ejercicio. La herramienta trabaja con los valores vigentes, pero no contempla todos los casos particulares.
Presta atención sobre todo a las cotizaciones: si introduces una cifra que no coincide con la de tu nómina, el rendimiento neto variará. Utiliza el importe real de tus cotizaciones a la Seguridad Social y no una estimación aproximada. Ten en cuenta además que existen reducciones especiales por rendimientos irregulares, movilidad geográfica o discapacidad que esta calculadora no aplica de forma automática.
Cómo sacarle el máximo partido
Empieza por introducir tu salario íntegro real y observa el rendimiento neto sin tocar los campos avanzados. Después abre las opciones avanzadas y añade tus cotizaciones a la Seguridad Social para afinar el cálculo, ya que son el gasto deducible más relevante para la mayoría de contribuyentes. Si tienes cuotas sindicales o de defensa jurídica, inclúyelas en otros gastos.
Usa el resultado como punto de partida para estimar tu base liquidable y, a partir de ahí, tu cuota. Recuerda que el rendimiento neto del trabajo es solo el primer paso: para conocer lo que finalmente pagas hay que sumar otras rentas, aplicar el mínimo personal y familiar y tener en cuenta las deducciones que te correspondan.
Un ejemplo paso a paso
Imagina un salario íntegro de 25.000 euros con cotizaciones a la Seguridad Social de 1.587,5 euros y sin otros gastos deducibles. El primer paso es calcular el rendimiento neto previo: al salario íntegro le restamos las cotizaciones, es decir, 25.000 menos 1.587,5, lo que da 23.412,5 euros. Ese importe está por encima del último umbral de la reducción por rendimientos del trabajo, de modo que la reducción es cero. Solo queda restar el gasto fijo de 2.000 euros: el rendimiento neto del trabajo es de 21.412,5 euros.
Ahora imagina un salario más bajo, de 16.000 euros, con cotizaciones de 1.000 euros. El rendimiento neto previo sería 16.000 menos 1.000, es decir, 15.000 euros. Como supera en 148 euros el primer umbral, fijado en 14.852 euros, la reducción ya no es la máxima de 7.302 euros, sino 7.302 menos 1,75 veces esos 148 euros, es decir, 7.043 euros. Restando además el gasto fijo de 2.000 euros, el rendimiento neto queda en 5.957 euros. Este contraste muestra por qué la reducción es tan relevante para las rentas bajas y prácticamente irrelevante para las medias y altas: el mismo mecanismo produce un ahorro enorme en un caso y ninguno en el otro.
Esta es información general para planificar y comparar y no constituye asesoramiento fiscal.
Acerca de esta herramienta: rendimiento neto del trabajo
Rendimiento neto del trabajo: usa esta herramienta para obtener una estimación precisa al instante. Las cifras siguen la normativa oficial y se mantienen actualizadas para 2026. Ajusta los campos según tu situación o consulta todas nuestras calculadoras para planificar el siguiente paso.
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