Fiscalidad de un deposito o cuenta remunerada España

Fiscalidad deposito o cuenta remunerada 2026: calcula la cuota de IRPF por la escala del ahorro, el interés neto tras impuestos y la retención del 19%.

Fiscalidad de un deposito o cuenta remunerada España
€
Cuota de IRPF a pagar —
Interes neto tras impuestos —
Retencion a cuenta (19%) —

Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.

Para qué sirve

Esta herramienta calcula cuánto pagarás de IRPF por los intereses de un depósito o una cuenta remunerada, cuánto te queda neto y qué retención aplica el banco, usando la escala del ahorro vigente.

Fuentes de datos y parámetros

Los valores siguientes alimentan esta calculadora. Los mantenemos alineados con los últimos datos oficiales, y cada resultado se recalcula automáticamente cuando un valor cambia.

ParámetroValorFuenteÚltima actualización
Tramos del IRPF sobre la base del ahorroTabla de tipossede.agenciatributaria.gob.esVigente desde 2026-01-01El tramo superior pasó del 28 % al 30 % por la Ley 7/2024, con efectos desde 2025, y sigue vigente en 2026.

Nos esforzamos siempre por utilizar los datos más recientes para cada variable, de modo que nuestros resultados e informes sean lo más exactos posible. Aun así, pueden producirse errores: no debe basarse únicamente en esta herramienta ni en su informe, y no asumimos responsabilidad alguna por las decisiones que se tomen a partir de ella.

La fórmula

Cuota IRPF = escala progresiva del ahorro sobre los intereses · Neto = intereses menos cuota · Retención = intereses x 19%

Cómo funciona

Aplica la escala progresiva de la base del ahorro a los intereses que introduces, resta la cuota para obtener el neto y calcula la retención a cuenta del 19 por ciento que practica la entidad.

Dónde se utiliza

  • Saber cuánto te queda neto tras impuestos de un depósito
  • Comparar la rentabilidad real de distintas cuentas remuneradas
  • Entender la diferencia entre retención y cuota final

Ejemplo práctico

Con 5000,00 € de intereses, la cuota de IRPF es …, el interés neto queda en … y el banco practica una retención de ….

Fiscalidad depósito: esta herramienta te da una estimación rápida y precisa. Introduce tus datos arriba para ver el resultado al instante.

Fiscalidad de un depósito o cuenta remunerada

Cuando comparas depósitos o cuentas remuneradas, el tipo de interés que anuncian las entidades es siempre una cifra bruta. Lo que de verdad acaba en tu bolsillo depende de los impuestos. Esta calculadora te muestra cuánto pagarás de IRPF por los intereses, cuánto te queda neto y qué retención aplica el banco, para que puedas comparar productos de ahorro por su rentabilidad real y no solo por la que aparece en el anuncio.

El objetivo es que dejes de pensar en la rentabilidad bruta y empieces a razonar en términos netos. Dos depósitos con el mismo tipo pueden dejarte cantidades distintas si tus intereses caen en tramos diferentes de la escala del ahorro, y esa diferencia solo se ve cuando aplicas la fiscalidad.

Cómo tributan los intereses en España

Los intereses de un depósito o de una cuenta remunerada son rendimientos del capital mobiliario. Junto con los dividendos y las ganancias por venta de acciones o fondos, forman parte de la llamada base del ahorro del IRPF. Esta base tiene su propia escala, distinta de la que grava los sueldos, y es la misma en toda España porque no está cedida a las comunidades autónomas.

La escala del ahorro es progresiva. Esto significa que no se aplica un único tipo a todos los intereses, sino que cada tramo tributa a su porcentaje. En 2026 los primeros 6.000 euros tributan al 19 por ciento, el tramo de 6.000 a 50.000 al 21 por ciento, el de 50.000 a 200.000 al 23 por ciento, el de 200.000 a 300.000 al 27 por ciento y a partir de 300.000 al 30 por ciento. La herramienta recorre todos esos tramos para calcular la cuota exacta.

Retención frente a cuota final

Es habitual confundir la retención con el impuesto definitivo, pero son cosas distintas. La retención es un adelanto que el banco entrega a Hacienda en tu nombre cuando te paga los intereses. El tipo de retención es fijo, del 19 por ciento, sin importar cuánto ganes. Es simplemente un pago a cuenta del impuesto que tocará liquidar después.

La cuota final es la que resulta de aplicar la escala progresiva a tus intereses. Si tus intereses no superan los 6.000 euros, la cuota coincide con la retención y no hay nada que ajustar. Pero si los superan, la parte que excede tributa a un tipo más alto que el 19 por ciento retenido, y en la declaración tendrás que pagar la diferencia. La calculadora muestra las dos cifras para que veas con claridad cuánto adelantaste y cuánto debes en realidad.

Un ejemplo práctico

Supongamos que a lo largo del año tus depósitos te han pagado 5.000 euros de intereses. Como toda esa cantidad está dentro del primer tramo, tributa al 19 por ciento y la cuota es de 950 euros. La retención que practicó el banco también fue del 19 por ciento, es decir, otros 950 euros, de modo que retención y cuota coinciden y no hay ajuste. Tu interés neto es de 4.050 euros.

Si en cambio hubieras ganado 10.000 euros de intereses, los primeros 6.000 tributan al 19 por ciento y los 4.000 restantes al 21 por ciento. La cuota sube a 1.980 euros, mientras que el banco solo retuvo 1.900. En este caso, en la declaración tendrías que abonar los 80 euros de diferencia correspondientes al tramo superior. Este es el tipo de matiz que la herramienta calcula por ti.

Por qué importa la rentabilidad neta

Elegir un producto de ahorro solo por su tipo bruto es un error frecuente. La rentabilidad que de verdad cuenta es la que queda después de impuestos. Un depósito con un tipo ligeramente inferior pero que se combina con un menor volumen de intereses en tramos altos puede resultar más ventajoso que otro con un tipo mayor. Solo comparando cifras netas se toma una decisión informada.

La fiscalidad también influye en cómo distribuyes tu ahorro a lo largo del tiempo. Concentrar muchos intereses en un mismo año puede empujar parte de ellos a tramos superiores de la escala. Repartir los vencimientos o combinar productos puede ayudar a que una mayor parte de tus intereses tribute en el primer tramo, aunque el efecto suele ser modesto en importes pequeños.

Diferencia con otros productos de ahorro

Conviene recordar que no todos los productos tributan igual en el momento del cobro. Las Letras del Tesoro, por ejemplo, generan rendimientos que también van a la base del ahorro, pero no llevan retención en origen. Los fondos de inversión solo tributan cuando se venden y permiten traspasos sin peaje fiscal. Cada instrumento tiene sus particularidades, y esta herramienta se centra en el caso concreto de los depósitos y las cuentas remuneradas.

Aun así, la escala del ahorro que aplica esta calculadora es la misma para todos los rendimientos del capital mobiliario. Por eso el resultado te sirve como referencia general para entender cuánto se lleva Hacienda de tus intereses, con independencia del producto exacto que utilices.

Cómo afecta a tu declaración de la renta

En la práctica, no tienes que calcular a mano nada de esto para presentar la declaración, porque los bancos comunican a Hacienda los intereses pagados y las retenciones practicadas, de modo que ya aparecen incorporados en tus datos fiscales. El programa de la renta integra esos rendimientos en la base del ahorro y aplica la escala progresiva automáticamente. Aun así, entender el mecanismo te ayuda a anticipar el resultado y a evitar sorpresas.

Conviene revisar que los importes que constan sean correctos y coincidan con la información de tus entidades, especialmente si tienes cuentas en varios bancos. Si a lo largo del año has acumulado intereses altos, es probable que la declaración salga a pagar por la diferencia entre la retención del 19 por ciento y el tipo real que te corresponde. Tener esa cifra prevista con antelación te permite reservar el importe y planificar mejor tu tesorería, en lugar de encontrarte con un pago inesperado al presentar la renta.

Cómo usar la herramienta

Introduce el total de intereses brutos que esperas cobrar en el año y observa la cuota de IRPF, el interés neto y la retención. Prueba con distintas cantidades para ver cómo cambia el reparto cuando superas el umbral de los 6.000 euros. Así comprenderás de forma intuitiva cómo funciona la progresividad de la base del ahorro.

Usa el resultado neto para comparar depósitos y cuentas remuneradas entre sí y para preparar tu declaración de la renta. Recuerda que los importes son una estimación basada en la normativa vigente y que tu situación concreta puede variar. Ante cualquier duda relevante, consulta la información oficial de la Agencia Tributaria o a un asesor fiscal.

Esta es información general para planificar y comparar y no constituye asesoramiento fiscal.

Acerca de esta herramienta: fiscalidad depósito

Fiscalidad depósito: usa esta herramienta para obtener una estimación precisa al instante. Las cifras siguen la normativa oficial y se mantienen actualizadas para 2026. Ajusta los campos según tu situación o consulta todas nuestras calculadoras para planificar el siguiente paso.

Tax year 2026

Frequently asked questions

¿Cómo tributan los intereses de un depósito en España?
Los intereses de un depósito o de una cuenta remunerada se consideran rendimientos del capital mobiliario y se integran en la base del ahorro del IRPF. Esta base tiene una escala progresiva que en 2026 empieza en el 19 por ciento hasta 6.000 euros, sube al 21 por ciento entre 6.000 y 50.000 euros, al 23 por ciento entre 50.000 y 200.000, al 27 por ciento entre 200.000 y 300.000 y al 30 por ciento a partir de esa cifra. La herramienta aplica esa escala a los intereses que introduces.
¿Qué diferencia hay entre la retención y la cuota final?
La retención es un pago a cuenta que el banco práctica automaticamente cuando te abona los intereses, con un tipo fijo del 19 por ciento. La cuota final es lo que realmente te corresponde pagar según la escala progresiva del ahorro. Si tus intereses superan los 6.000 euros, la cuota será mayor que la retención y deberas pagar la diferencia en la declaración; si son menores, retención y cuota coinciden y no hay ajuste.
¿Tengo que declarar los intereses aunque el banco ya haya retenido?
Si. Aunque el banco practique la retención, los intereses deben figurar en tu declaración de la renta. La entidad informa a Hacienda de los intereses pagados y de la retención aplicada, de modo que ya aparecen en los datos fiscales. En la declaración se calcula la cuota definitiva y se compara con lo retenido para determinar si sale a pagar, a devolver o a cero por ese concepto.
¿Qué pasa si mis intereses superan los 6.000 euros?
Cuando los intereses superan los 6.000 euros, la parte que excede tributa a un tipo más alto que el 19 por ciento retenido. Por ejemplo, entre 6.000 y 50.000 euros se aplica el 21 por ciento. Como el banco solo retuvo el 19 por ciento sobre el total, en la declaración tendrás que abonar la diferencia correspondiente al tramo superior. La herramienta ya calcula la cuota real según todos los tramos.
¿La escala del ahorro es la misma que la de mi sueldo?
No. El sueldo y otros rendimientos del trabajo tributan en la base general, con una escala distinta y tipos que dependen de tu comunidad autónoma. Los intereses, dividendos y ganancias patrimoniales tributan en la base del ahorro, que es estatal y única para toda España. Por eso la fiscalidad de un depósito no depende de donde vivas, a diferencia de lo que ocurre con el IRPF de tu nómina.
¿Cómo afecta la fiscalidad a la rentabilidad real de mi depósito?
La rentabilidad que anuncia un depósito es siempre bruta, antes de impuestos. Para saber lo que de verdad ganas debes restar la cuota de IRPF. Un depósito que ofrece un interés atractivo puede quedar en bastante menos tras impuestos, sobre todo si tienes muchos intereses acumulados. Comparar la rentabilidad neta, y no solo la bruta, es la única forma justa de elegir entre varios productos de ahorro.
¿Qué hay que saber sobre un ejemplo práctico?
Supongamos que a lo largo del año tus depósitos te han pagado 5.000 euros de intereses. Como toda esa cantidad está dentro del primer tramo, tributa al 19 por ciento y la cuota es de 950 euros. La retención que practicó el banco también fue del 19 por ciento, es decir, otros 950 euros, de modo que retención y cuota coinciden y no hay ajuste. Tu interés neto es de 4.050 euros.
¿Por qué importa la rentabilidad neta?
Elegir un producto de ahorro solo por su tipo bruto es un error frecuente. La rentabilidad que de verdad cuenta es la que queda después de impuestos. Un depósito con un tipo ligeramente inferior pero que se combina con un menor volumen de intereses en tramos altos puede resultar más ventajoso que otro con un tipo mayor. Solo comparando cifras netas se toma una decisión informada. La fiscalidad también influye en cómo distribuyes tu ahorro a lo largo del tiempo.

Sobre el autor

Taha Kheirandish

Escrito y revisado por

Taha Kheirandish

Estudiante de economía e investigador independiente

Taha Kheirandish lee los códigos fiscales como otros leen mapas: para averiguar adónde lleva realmente un sistema, y no adónde dice que lleva.

Estudia economía y su trabajo aquí es comparativo por diseño. El complemento por retrasar la jubilación en Quebec, la deducción por desplazamiento en Alemania, el tope de subida del alquiler en los Países Bajos: cada una es una decisión sobre cómo debe moverse el dinero, y cada una se lee distinta cuando se pone junto a otras ocho. Construye y comprueba estas calculadoras en nueve mercados a partir de fuentes primarias: la norma antes que un resumen, la circular del ministerio antes que la noticia que la cita.

Ese es también el criterio editorial del sitio. Cada tipo, cada umbral y cada tramo lleva aquí el documento del que se leyó y la fecha en que entra en vigor, y se revisa cuando cambia la ley, no cuando alguien se da cuenta.

Es investigador, no asesor colegiado, y nada de este sitio es asesoramiento financiero personalizado. Son cálculos hechos con cuidado y con las fuentes a la vista, para que pueda comprobarlos y llevárselos a quien sí pueda asesorarle.

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